El dios de la pista: Ser no terrenal, que rara vez nos sonríe y que muy pocas veces nos permite mirarlo a los ojos. Implacable con todos los atletas, se sirve de su lacayo "El ácido láctico para recordarnos todos los días que sin sufrimiento no hay paraíso". Sin embargo en ocasiones nos sonríe y su sonrisa se vuelve imborrable.
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Próxima entrega: El ácido láctico
Próxima entrega: El ácido láctico
El ácido láctico: Compañero de fatigas, es nuestro amigo. Es un amigo no deseado pero que acude fielmente a cada cita que le proponemos. Tiene dos primos, las series de 200 y las de 300. Quiere ser tan amigo nuestro que a veces hasta se paga una borrachera. Solo el tiempo y el entrenamiento hacen que su amistad no sea tan "dolorosa".
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Próxima entrega: los moradores de la pista.
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